Soy el ello escribiendo cuando escribo lo que quiero escribir, no escribo porque quiero, escribo porque lo necesito. Cuando desvarío escribo y escribo lo que escribo cuando desvarío. El lenguaje es críptico porque es el ello el que escribe, no el yo. Cuando desvarío escribo sinsentidos y esos sinsentidos son consentidos cuando son analizados. El lenguaje de la escritura desvariada es decodificada, deconstruida y reanalizada. Se perciben patrones a partir de estos desvaríos y estos patrones son reutilizados en nuevos desvaríos conscientes.
Los desvaríos inconscientes son una muestra del ello hablando, gritando, deseando. El desvarío ocurre desde la ansiedad, desde la esquizofrenia, desde la bipolaridad, desde la depresión. Todos estos son medios de desvarío que son expresados en la escritura cuando uno desvaría. Puede surgir a partir de un ataque psicótico o puede presentarse en el día a día en forma de graforrea. Este lenguaje desvariado puede y debe ser analizado, para obtener nuevas maneras de expresión y nuevas maneras de compresión. Las ideas comunes pueden ser expresadas de manera compleja utilizando el lenguaje desvariado. La idea de este lenguaje es que es subjetivo, nadie más lo posee, sólo el que lo utiliza.
La lectura desvariada es la interpretación de estos signos de un sujeto que desvaría. Escribo con pulso inquieto porque estoy inquieto, leo de manera inestable porque estoy inestable. En estos tiempos de capitalismo descontrolado todos desvariamos aunque no lo queramos, las redes sociales nos enferman mentalmente, nos dan falsas imágenes de nuestro propio ser, nos desvarían. Por eso, hay quien desvaría sin saberlo: ataques de ansiedad, crisis de pánico; no son desvaríos en sí mismo pero pueden ser vistos como tal. La idea de escribir al desvariar es dejar de desvariar, desvariar puede ser terapéutico, y puede ser expresado en diferentes maneras, no sólo por medio de la escritura, puede ser expresada en el dibujo, en la música, cualquier medio de expresión puede ser medio para el lenguaje desvariado. En estos tiempos de capitalismo desenfrenado es necesario controlar el desvarío con maneras saludables de expresión.
Pero la escritura desvariada no es sólo un medio de expresión, es un medio de libertad, liberar el ello de sus cadenas por medio del arte. Libertad, autonomía, independencia. Desvariar es algo negativo pero expresar ese desvarío puede ser positivo para el desvariado.
Utilizo el lenguaje desvariado en mis momentos no desvariados para expresar ideas y reflexiones utilizando un lenguaje propio. Todo lenguaje desvariado es un lenguaje personal, que puede ser utilizado en los momentos en los que no desvariamos.
Escribo reflexionando reflexiones ya reflexionadas tiempo atrás, sólo que estas reflexiones están mezcladas con el lenguaje desvariado. Se utiliza un lenguaje críptico para expresa pensamientos no desvariados pero que pareciera que desvarían. D escribe de tal manera al igual que M, no desvarían pero su escritura es compleja, críptica, desvariada. Utilizamos medios de expresión poco comunes con el fin de expresar ideas comunes. La gracia de esto es desvariado, complejizar el lenguaje para así expresar de manera subjetiva la subjetividad misma.
La subjetividad es subjetivizada en el sujeto consciente y el mensaje es recodificado, no es el mismo lenguaje expresado en un inicio. Cada cual entiende el desvarío a partir de su propio desvarío. La idea del lenguaje desvariado es desvariar al perceptor, incomodarlo, para así malinterpretar el mensaje original y volverlo propio, es el yo el que lee pero el ello el que comprende.
El desvarío desvaría al que desvaría. Toda desvariación es diferente, hay quien repite, hay quien utiliza muchos sustantivos, los menos versados en la literatura se expresan mejor cuando desvarían, los más versados se expresan peor. Hay quien no utiliza signos de puntuación, hay también quien abusa de ellos, yo lo utilizo porque los necesitas. Los desvarío son también desorganizados, yo los organizo por ti, para que los comprendas, pero no quiero que los comprendas en su literalidad, quiero que los comprendas en la tuya, por eso desvarío.
Esto no es un manifesto aunque pueda parecerlo, esto es sólo una muestra, una muestra de lo que el lenguaje desvariado produce. Produce desvaríos, es un lenguaje complejo que varía dependiendo de quien lo utilice porque cada uno desvaría a su propio modo y lo expresa a su propio modo. Hay quien hace trampa y pretende desvariar para expresar después en un lenguaje desvariado, sólo que ese lenguaje no es propio, no es el ello quien habla, es el superyo.
El desvarío también puede presentarse en diferentes disciplinas: en la literatura, Zelda Fitzgerald desvariaba en sus escritos, en las artes visuales Basquiat desvariaba en sus pinturas, en el teatro Artaud desvariaba en sus trabajos. Becket expresó el desvarío sin desvariar. Todos estos son medios validos de desvarío, e incluso la interdisciplina es un método de desvariar en conjunto.
Las artes performáticas son un ejemplo de desvarío, el artista se encuentra inmerso en su desvarío, que fue el que lo llevó en primer lugar a su performance.
No hay que tener una condición mental para desvariar, aunque esto contradiga la definición misma de desvarío. Mas yo propongo una definición nueva. “Desvariar es variar el consciente con el inconsciente”, esa es mi definición, y cada uno la interpreta como quiera o pueda hacerlo. “Desvariar es variar el des en desvariar”.
Yo propongo un medio de expresión que no es nuevo, pero sí lo es, el lenguaje desvariado, analizar los desvaríos y expresarlos en los momentos no desvariados, esto puede parecer un sinsentido y esa es la idea misma del lenguaje desvariado. Expresar el sentido con un sinsentido sin darle un sentido explicito.
