La mente tercerizada: sobre el pensamiento asistido por IA

La inteligencia artificial llegó para quedarse, y es inútil oponer resistencia, su desarrollo es cada vez más acelerado y es difícil saber de qué será capaz al corto plazo, recientemente Google lanzó Veo 3 que ya es capaz de hablar, y se ha visto gran cantidad de críticas al respecto. Se ha criticado principalmente lo perjudicial que esto será para los trabajos creativos, y el desarrollo de las artes. Aun así es prácticamente utilizada por todos nosotros de una u otra manera, ya sea para desarrollar algún trabajo, corregir un correo, traducir un texto, o hacer memes.

Aun así, me planteo la pregunta: ¿es el uso de inteligencias artificiales perjudicial para nuestra inteligencia? Ya se habló en su tiempo del peligro de utilidades como Wikipedia y cómo esta podría ser perjudicial para el esparcimiento de información falsa o sesgada. Al final, terminamos adecuándonos a ella y utilizándola en el día a día. Pero con el desarrollo de inteligencias artificiales, difícilmente utilizamos Wikipedia e incluso mucha gente ya ni siquiera usa el motor de búsqueda de Google. Cualquier duda que tengamos es preguntada directamente a la IA. ¿Terminaremos adecuándonos al uso de IA, de la misma manera que en su tiempo terminamos adecuándonos al uso de Wikipedia, e incluso utilizándola como herramienta pedagógica y responsable?

En el siguiente artículo me gustaría intentar responder estas preguntas desde una perspectiva más personal.

Cuando nosotros tenemos una duda, siempre buscamos la manera más rápida de solucionarla. Antiguamente debíamos consultar a alguien o buscar en alguna enciclopedia o diccionario esperando encontrarlo. Con la aparición de internet, Google nos facilitó esta tarea, entregándonos sitios webs y documentos de manera directa, sin tener que escudriñar en bibliotecas y cientos de libros buscando una respuesta. La aparición de Google nos facilitó la vida en ese sentido, pero aun así, debíamos ser capaces de diferenciar información útil y sintetizar textos por nuestra cuenta. Con la aparición de IA, esto se ve aun más fácil de lograr, sólo le preguntamos a la IA nuestra duda y esta nos responde de inmediato, ya no es necesario leer múltiples sitios webs para encontrar una respuesta. Todo esto puede parecer positivo, pero trae más problemas de los que podríamos imaginar.

La IA se puede equivocar y lo hace, lo que es dañino pues puede provocar desinformación en los usuarios, y la falta de chequear esta información por nuestra cuenta incrementa este riesgo. Recientemente, se publicó un artículo en The Philadelphia Inquirer donde se realizaba una lista de libros para leer en este verano de 2025, entre ellos se listaban múltiples libros que no existían[1]. Este no es el primer ejemplo de una IA que entrega bibliografías inexistentes o citas falsas[2], por lo que es de suma importancia verificar cualquier información entregada por ella.

La dependencia excesiva que podemos desarrollar de ella es otra problemática que está relacionada con el punto anterior. Utilizar constantemente una IA para tomar decisiones nos puede llevar a una posible perdida de pensamiento crítico y habilidad de solución de problemas.[3] Las IA son, por lo general, complacientes, por lo que usualmente entregan información que se ajusta a las expectativas o preferencias de los usuarios. Esto es sumamente nocivo, pues terminamos cayendo en un sesgo de confirmación, escuchando sólo lo que queremos oír. Al hacerle una pregunta a una IA, es también importante el contexto que nosotros entregamos a ella para recibir una respuesta, si hacemos preguntas con contextos equivocados o carentes de él, la IA nos dará naturalmente información incorrecta, o sesgada. Y mientras más vamos utilizando estas IA, más vamos confiando en ellas, dejando de analizar rigurosamente la información entregada con otras fuentes de confianza[4].

Ya vimos que el riesgo de desinformación es un gran problema de las IA, pero ¿nos puede afectar a nosotros y nuestras capacidades cognitivas?

Es bastante común encontrar tiktoks o reels donde se utilizan IA para realizar resúmenes de artículos, libros o clases transcritas. Poco se habla de lo peligroso que esto puede resultar para nuestra comprensión lectora, pues nos adecuamos a leer estos resúmenes que entregan los puntos más importantes de manera inmediata, dejando de lado la habilidad de leer e inferir información por nuestra cuenta[5]. Esta habilidad es de suma importancia para nuestro desarrollo, si en lugar de leer Fahrenheit 451 le pedimos a una IA un resumen con los puntos más importantes, no captamos completamente el mensaje, leer un libro de esta manera es como ver un reel informativo en Instagram y pasar de largo, la información no se queda guardada en nuestras cabezas, es muy probable de hecho que lo olvidemos al poco rato. La capacidad de inferir la información de un libro por nuestra cuenta nos asegura que esta información será correctamente almacenada en nuestro cerebro, y además nos entrega la posibilidad de interpretar. Interpretar un texto es algo que una IA no puede hacer, porque es una habilidad sumamente personal. Todos interpretamos textos de diferentes maneras, y creamos nuestras propias opiniones a partir de estas interpretaciones.

Finalmente, uno de los grandes problemas de la IA es la posible pérdida de conexiones humanas. Como dijimos anteriormente, las IA son complacientes, nos entregan la información que deseamos oír y de una manera agradable y cordial, no discuten con nosotros y no nos hacen pasa ratos incómodos. Hoy es incluso posible hablar con una IA utilizando la función de chat de voz, haciendo posible que esta te responda de manera inmediata. ¿Será posible que en el futuro prefiramos la compañía de la IA por sobre la compañía de las personas?, somos seres gregarios por naturaleza, nos gusta la compañía de los demás y disfrutamos de una conversación placentera. La IA nos puede entregar eso, y no tiene los problemas de interactuar con personas que piensen diferente a nosotros. Es posible que terminemos humanizando a la IA, prefiriendo hablar con ella que con otras personas, y con el desarrollo de robots físicos que funcionan con IA, esto se puede ver aun más posible. Hay que comenzar a tener precaución con la manera en la que nos comunicamos con las IA, esto es especialmente perjudicial para las personas solitarias, quienes están más propensos a caer lo que podría ser el mundo de HER de Spike Jonze, donde nos terminemos enamorando de estas IA complacientes.

Aun así, no hay nada que podamos hacer, la IA llegó para quedarse y lo único que podemos esperar es aprender a usarla de manera responsable y sin que nos perjudique. A pesar de tener a la IA a nuestro lado, no tenemos que olvidarnos de desarrollar nuestras habilidades. De la misma manera que trabajamos nuestro cuerpo al hacer ejercicio, debemos desarrollar nuestra mente en el día a día. Actividades como leer, escribir, ser capaces de hacernos preguntas y responderlas, todo esto nos ayudará a desarrollar nuestro cerebro. Es también importante no dejar de relacionarnos con otros seres humanos por la calidez que nos puede entregar una IA, y no dejar de chequear lo que nos dice para asegurarnos de que la información sea correcta. El desarrollo de las nuevas tecnologías siempre ha sido algo favorecedor para nosotros y este no dejará de ser el caso, podemos usar las IA de manera que nos ayuden.

[1]: How an AI-generated summer reading list got published in major newspapers
[2]: Why does ChatGPT generate fake references?

[3]: AI—The good, the bad, and the scary

[4]: The Complacency Paradox: Trusting AI Without Losing Your Edge

[5]: No One is Talking About AI’s Impact on Reading