En mi niñez uno de mis libros favoritos fue siempre “El Superzorro”, o “Fantastic Mr. Fox” por sus título en inglés. Desde pequeño siempre me atrajo la historia y sus personajes, y a medida que fui envejeciendo, comencé a descubrir que el libro trataba sobre mucho más de lo que imaginaba. Y es que este libro trata varios tema, siendo uno de los más obvios los temas ético-morales. Sin embargo, también trata otros temas de gran relevancia: como el ecologismo o el deseo del hombre de imponerse sobre la naturaleza.
Generalmente la gente no toma suficiente atención a la literatura infantil, los libros pueden ser vistos como “simples” o “carentes de sustancia”, pero la verdad no puede estar más alejado de ello. Los libros infantiles, al igual que la literatura clásica, pueden tratar temas muy complejos, pero presentados de una manera un poco más simple; para el público infantil. Estos libros muchas veces tienen la función de enseñar a los más pequeños valores que les servirán en su desarrollo. Pero muchos libros también, son lo suficientemente interesantes como para seguir agradando a un público adulto. Este es el caso con los libros de Roal Dahl, que a pesar de haber sido publicados hace ya muchos años, siguen atrayendo a un público tanto infantil como adulto. También, muchas veces son adaptadas al cine, como el caso de la maravillosa adaptación de Wes Anderson de El Superzorro. Dándole una reintrepretación al libro, y adaptándola a nuevos temas que el libro originalmente no trata, pero encajan perfectamente en la historia.
En el presente artículo, me gustaría realizar un pequeño análisis de “El Superzorro” desde una perspectiva personal, tratando los temas que yo considero relevantes en el libro.
Breve resumen
(A pesar de que haré un breve resumen del libro, no puedo abarcar todos los puntos en él, por lo que recomiendo haberlo leído con anterioridad)
El libro fue publicado en inglés el año 1970 bajo el título de “Fantastic Mr. Fox”, escrito por Roal Dahl con ilustraciones de Donald Chaffin.
Este libro trata sobre la vida del Señor Zorro y su familia, que viven de los alimentos que roban a los 3 granjeros: Boggis, Bounce and Bean (Benito, Buñuelo y Bufón en la edición en español); hasta que un día estos granjeros se hartan de Zorro y deciden darle caza. Por lo que comienzan a cavar su madriguera y el Señor Zorro y su familia deben cavar más profundo para escapar de ellos. El señor Zorro termina planeando una manera de robarles a los granjeros bajo tierra y terminan realizando un banquete junto a todos sus amigos animales.
Los temas que trata el libro
Problemas ético-morales
Uno de los temas que saltan a simple vista son los temas ético morales del libro. Desde los inicios del libro, Zorro vive robando a Boggis, Bounce and Bean sus gallinas y patos, es su manera de sobrevivir. Pero esto no es cuestionado hasta que aparece la figura del Tejón, quien funciona como la voz moral de la historia. En un momento Tejón le pregunta a Zorro:
«Amigo zorro», le confesó, «estoy algo preocupado por lo que estamos haciendo».
«¿Y qué es lo que estamos haciendo, si puede saberse?», le preguntó don Zorro.
«Pues qué va a ser… ¡robar!», exclamó el tejón.
Aquí se plantea por primera vez en el libro la cuestión de si robar es malo. A lo que Zorro responde:
«Mi buen tejón…», comenzó el zorro. «¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Si tus hijos se están muriendo de hambre… ¿es que no piensas ayudarles?»
Don Tejón asintió cabizbajo. «A ti lo que te pasa», continuó el zorro, «es que eres demasiado bueno».
«¿Y qué hay de malo en eso?», le preguntó el tejón.
«¡Nada… sólo que nuestros enemigos son demasiado malos! ¿Te das cuenta de que Benito, Buñuelo y Bufón nos quieren matar?»
«Claro que me doy cuenta…», dijo el tejón con tristeza.
«Nosotros, en cambio, no queremos matarles a ellos…»
«¡Dios nos libre!», exclamó el buen tejón.
«Sólo pretendemos», continuó el zorro, «distraerles un poco de comida para alimentarnos nosotros y nuestras familias… ¿Qué hay de malo en ello?».
«Supongo que nada», murmuró el tejón.«¡Son ellos los que nos hacen la guerra!», exclamó el zorro. «¡Nosotros somos animales pacíficos!»
Esta pregunta se podría extrapolar a una cuestión bastante típica en moral. ¿Es correcto que una persona robe por necesidad?. A esto se le llama Furtum Famelicus o Hurto Famélico y es una cuestión que se ha discutido desde el derecho romano hasta nuestros días. Muchas jurisdicciones en distintos países no sancionan el robo en caso de necesidad. Pero el hecho de que no sea sancionado no quita el hecho de que pueda estar mal. Bajo la concepción de ciertas personas, el hurto siempre es malo, sin importar su causa, para otras personas, el hurto es justificable. En el caso de Zorro —o bien de Roal Dahl—, el robo por necesidad está justificado en ciertas causas. En este caso particular se pueden tomar 2 cosas en consideración: Primero, que Zorro necesita de la comida para alimentar a su familia, sin ella morirán; y segundo, que son animales, desde el inicio del libro nunca se tomó en cuenta que Zorro fuera un ladrón sino hasta que Tejón lo planteó, los animales no conocen de concepciones morales, ellos sólo buscan sobrevivir. Por eso Zorro recalca el hecho de que ellos son animales pacíficos, porque es normal que los animales roben los animales de los humanos, y no por ello merecen ser castigados.
Temas ecológicos
Otro de los temas que trata el libro, y uno de los que más me interesan, es el tema del medioambiente. Los humanos están constantemente destruyendo el medioambiente por causas egoístas. En este caso Boggis, Bounce y Beans no tienen escrúpulos en vaciar una montaña completa con tal de matar a Zorro y su familia. No toman en cuenta que son animales y que buscan sobrevivir a cualquier costo, sólo toman en cuenta el hecho de que se roban sus gallinas y sus patos.
El ser humano busca imponerse sobre la naturaleza, muchas veces se favorecen causas humanas a coste de destrucción medioambiental. En Chile actualmente se está discutiendo hace muchos años el caso de Dominga, un proyecto de minería y cobre en la zona norte del país, que traerá grandes desarrollos, a coste de destruir la fauna que habita en esa zona. Y casos como este se han visto durante toda la existencia del ser humano. Y sólo hoy en día comenzamos a cuestionarnos si esto está mal. Boggis, Bounce y Beans buscan imponer su voluntad sobre la naturaleza destruyendo ecosistemas completos —porque no sólo Zorro se ve afectado por esta destrucción medioambiental, también se ven afectados Tejón, Conejo y Comadreja—, con el fin de atrapar y dar caza a un animal.
Pero otro tema que se discute en el libro, es la resiliencia natural de la naturaleza y su capacidad de adaptarse a entornos hostiles del hombre.
«Yo os ofrezco a todos», continuó el zorro, «una vida nueva, una vida subterránea… ¡podréis quedaros todos a vivir aquí conmigo para siempre!».
«¡Para siempre!», repitió doña Coneja. «¿Has oído lo que dice, amor?», le preguntó a su marido. «¡Ya nunca volveremos a sentir miedo de que alguien nos dispare con una escopeta!»
«Formaremos», continuó en tono solemne el zorro, «una pequeña comunidad subterránea… un pueblo, con casas y con calles… en esta calle vivirán los señores Tejón… en esa, los Topo… en la de más allá, los señores Comadreja… el señor y la señora Conejo… la familia Zorro… Y cada mañana, un servidor de ustedes irá de compras… y cada tarde, nos reuniremos a comer las delicias que prepara mi señora… y viviremos felices… y comeremos perdices… o patos… o lo que sea».
Zorro y sus amigos del bosque se adaptan a estas nuevas dificultades y comienzan a vivir una nueva vida subterránea, mientras Boggis, Bounce y Bean esperan eternamente a que salga de su madriguera. La astucia de Zorro permitió a los animales del bosque sobrevivir y hacer un gran banquete con la comida de los granjeros, y su astucia también tuvo la idea de crear una comunidad subterránea con calles y casas. La naturaleza, a pesar de los daños que haga la humanidad, siempre se impone. El ser humano se cree muy capaz de imponer su voluntad sobre ella, pero sólo hace falta que venga un tornado o un terremoto para que nos demos cuenta de nuestra pequeñez frente a ella.
Si algún día el ser humano desaparece de la tierra, la naturaleza continuará su vida adaptándose a todas las estructuras creadas por el hombre, porque la naturaleza no nos necesita, nosotros necesitamos de ella para sobrevivir.
Conclusión
De esta manera me gustaría concluir este breve artículo sobre uno de mis libros favoritos y su gran importancia. Para todos quienes no lo hayan hecho, recomiendo mucho leer el libro, es una lectura corta que no tomará más de 1 hora. Y también recomiendo ver la adaptación al cine que hizo Wes Anderson, una película maravillosa que —aunque no tenga mucho que ver con el libro— tiene una historia fenomenal.
