La belleza puede estar en todos lados. El nacimiento de Venus de Botticelli es bello, El David de Miguel Ángel es bello. Ejemplos en el arte hay cientos. Pero también hay quien dice que la belleza está en otras partes: la naturaleza es bella, las ideas pueden ser bellas. Se dice también mucho de la belleza en La teoría de la relatividad de Einstein, su simpleza y elegancia matemática le da el estatus de ser una teoría de tal carácter. Es posible encontrar belleza en todo. Y yo encuentro mucha Belleza en la teoría filosófica de Spinoza. Spinoza es probablemente uno de mis autores favoritos, y es innegable la influencia que ha tenido sobre la filosofía de occidente. En el presente artículo no me gustaría tanto hacer y responder preguntas, pues bajo lo anteriormente dicho podrían plantearse varias. Sino más bien, me gustaría hacer una pequeña oda a este gran filósofo, y la belleza en su teoría.
Breve biografía
Spinoza nace un 24 de noviembre de 1642 en Ámsterdam, de una familia de marranos portugueses (es decir, judíos convertidos al cristianismo que seguían profesando su religión). Se educó en la comunidad judía de Ámsterdam, destacando por su buen rendimiento.En su adultez luego de desencuentros con la comunidad judía, le fue aplicado el cherem o expulsión. Posterior a esto se dedicó a vivir puliendo lentes de vidrio para instrumentos ópticos en las afueras de la ciudad.
En 1660 se traslada a Rijnsburg donde escribe los Principios de la filosofía de Descartes y los Pensamientos metafísicos. Fue en esta misma época donde comenzaría a trabajar en su obra más importante, la ética.
En 1663 se traslada a Voorburg donde trabaría amistad con Jan de Witt, quien era entonces jefe de gobierno, y quien ayudaría en la publicación anónima del Tratado teológico-político que causó gran revuelo por su crítica a la religión.
En 1670 y hasta su muerte, vivió en La Haya. Fallecería en 1677 a los 44 años de tuberculosis, y posterior a su muerte se publicaría finalmente la ética, la cual fue incluida la lista de libros prohibidos del Vaticano.
Mi interés central no es tanto en su vida sino en su obra, específicamente la ética, por lo que quienes estén interesados en su biografía, pueden leer el maravilloso libro de Steven Nadler.
Sobre la ética
Las citas serán realizadas en formato: parte(I-V), proposición (p), definición (d), escolio (s), corolario (c).
Entonces, por ejemplo: «Dios no obra en virtud de la libertad de su voluntad» (Ip32c1, esto quiere decir, Parte I, proposición 32, corolario 1).
Para el presente escrito estaré utilizando la versión de Vidal Peña de editorial Alianza.
Su escritura
Uno de los elementos más interesantes y que saltan a simple vista al leer la ética, es la manera en la que está escrito. Spinoza utiliza lo que se llama more geometrico o a modo de los geómetras, un tipo de escritura inspirado en los Elementos de Euclides. Un lenguaje que se basa en al utilización de definiciones, axiomas y proposiciones formuladas a partir de estas. La idea de utilizar este tipo de escritura viene —según Meyer en el prefacio de los principios de la filosofía de Descartes, que fue revisado por el propio Spinoza— de la idea de que esto pueda ser entendido por cualquier persona sin dejar rastro de dudas. Aún así, poco se sabe de por qué ciertos filósofos decidieron utilizar el método geométrico o axiomático en su escritura, pues Spinoza jamás describió una razón en sus cartas ni en sus escritos.
Me quiero detener un poco en la escritura de este libro, pues una de las razones de su belleza calza exactamente en la manera en la que está escrito. De la misma manera que la teoría de la relatividad de Einstein resalta por su exactitud y elegancia matemática, la ética de Spinoza se destaca por su belleza matemática en la escritura misma. Las definiciones y axiomas están tan bien planteados, que cada proposición es indudablemente real a partir de ellas. Al ir leyendo el libro, uno puede ir progresando y retrocediendo para releer ciertas definiciones y axiomas e ir demostrando por su propia cuenta la veracidad de estas. La belleza de la escritura de la ética radica en su elegancia, y en el gran esfuerzo que hay que poner para realizar una escritura de tal complejidad. Pero a pesar de ser complejo en su escritura, no deja de ser simple en su lectura. Cada proposición es tan corta como uno o dos párrafos, teniendo mayor detalle en sus demostraciones y corolarios. Esta simpleza en su escritura, esta elegancia, todas estas características demuestran la belleza que hay en la obra en sí misma
Las bases de su filosofía
Spinoza fue un revolucionario en su época, rechazó la filosofía de Descartes que estaba imperando en su tiempo y estableció un sistema que hasta el día de hoy es totalmente único. Primero que nada, toma la idea de las sustancias de Aristóteles, que también utilizaría Descartes, y la redefine de una manera singular. Dios es la única sustancia, esta es infinita y eterna. Pensamiento y extensión son —a diferencia de lo que diría Descartes— meros atributos de esta sustancia, y los elementos que componen la naturaleza serían los modos. Spinoza supo ver el problema en la filosofía cartesiana, Descartes establecía 2 sustancias finitas más una infinita, pero ¿cómo puede existir una sustancia infinita y además dos sustancias más finitas? Esto es absurdo como diría en su ética: «Toda sustancia es necesariamente infinita» (Ip8).
Deus sive natura
El tema de la sustancia será algo que Spinoza desarrollará a lo largo de toda la ética. Pues es la base de su filosofía como tal, y de ella se desprenden todos los demás elementos. Dios es la única sustancia existente y pensamiento y extensión son atributos de ella, e ideas y cuerpos son modos de esta sustancia. De esto mismo se puede deducir que Dios está en todo: «Todo cuanto es, es en Dios, y sin Dios, nada es ni puede concebirse» (Ip15). De aquí surge la idea más famosa y más bella de Spinoza Deus Sive Natura, Dios, o la naturaleza. Es decir toda la naturaleza está en Dios, las plantas, los seres vivos, incluso nosotros mismos. Todos estamos en Dios como seres vivientes y no vivientes.
Esta es, en mi opinión, una de las cosas más bellas en la filosofía. La idea de que Dios y la naturaleza en sí misma sean uno. Y que esto se exprese de manera tan simple y elegante con esa frase magistral. Esta es una de esas cosas que creas o no en Dios, la belleza de esta sola idea es indiscutible.
Muchas veces, las personas se sienten ajenas a la naturaleza, y durante mucho tiempo se creyó así. No fue hasta muy tarde que nos dimos cuenta de que nosotros también somos animales y estamos enfrascados en ella. El hecho de que Dios forme parte de la naturaleza en sí misma, es un ejemplo más de por qué es tan importante cuidarla y preservarla, y es una demostración también de la belleza misma y natural de esta.
Determinismo
«Una cosa que ha sido determinada a obrar algo, lo ha sido necesariamente por Dios; y la que no lo ha sido por Dios, no puede determinarse a sí misma a obrar» (Ip26). Dios es, por definición de Spinoza, un ser perfecto, y todo lo que realiza debe ser por la misma definición perfecto. Esto implica, como dice Spinoza, que Dios no tiene voluntad de decisión, pues si la tuviera, tendría la posibilidad de equivocarse, y esto no forma parte de la perfección de Dios. «Las cosas no han podido ser producidas por Dios de ninguna otra manera y en ningún otro orden que como lo han sido» (Ip33). «Las cosas ha sido producidas por Dios con una perfeccións suma: puesto que, dada una naturaleza perfectisima, se han seguido de ella necesariamente» (Ip33s2). Todo esto quiere decir que: ni Dios tiene voluntad, ni nosotros la tenemos; todo lo que ocurre está determinado a ocurrir por la sola perfección de Dios. Es importante destacar, porque podría entenderse de esta manera, que no existen causas finales, las desiciones no están determinadas por una causa, sólo están determinadas a existir; pero no es que haya un plan absoluto de Dios con un fin último.
Esto puede ser aterrador para algunos, el hecho de que todo esté determinado niega nuestro libre albedrío. Pero la manera en la que Spinoza llega a esta conclusión de una manera teísta es tan lógica que parece innegable.
Esto conlleva que todas las decisiones que ocurren, ocurren en pos de Dios, no son ni buenas ni malas, sólo son. Si nosotros las consideramos buenas o malas es meramente por nuestra concepción de las cosas que nos parecen dañinas o placenteras. «Según eso, cada uno juzga o estima, según su afecto, lo que es bueno o malo, mejor o peor, lo óptimo o pésimo.» (IIIp39e)
Teoría de los afectos
Spinoza en la parte III, crea toda una teoría de los afectos a partir de 3 afectos primarios: tristeza, alegría y deseo. Según Spinoza, todas las demás emociones o afectos deriban de estos 3. Por ejemplo: «La esperanza no es sino una alegría inconstante, surgida de la imagen de una cosa futura o pretérita, de cuya realización dudamos. Por contra, el miedo es una tristeza constante, surgida también de la imagen de una cosa dudosa.» (IIIp18s2)
De estas 3 simples emociones, Spinoza define otras más como: el miedo, la envidia, el pudor, etc. Creando una teoría tan simple como elegante, que le da una belleza natural. Y así mismo, nos explica también cómo a través de la potencia de obrar, o conatus, podemos llegar a alcanzar la plenitud del alma.
Conclusión
Este artículo terminó siendo más largo de lo esperado, pero la filosofía de Spinoza lo merecía realmente. Y es que Spinoza es un autor que ha sido sumamente influyente en la historia de la filosofía. Deleuze mismo escribió 2 libros sobre él, además de 2 seminarios disponibles en formato físico, y mucha de su filosofía está influenciada directamente por él.
La belleza no aterriza sólo directamente en los sentidos, sino que también puede llegar directamente al intelecto, es curioso como elementos abstractos pueden resultarnos bellos en sí mismos. La teoría de la relatividad de Einstein es uno de los ejemplos más claros, pero también ciertas ideas pueden ser bellas, ya sea por su simplicidad, por su elegancia, por su certeza. Deus Sive Natura es un gran ejemplo de una teoría que destaca por estos tres elementos clave, y cuya belleza es dificilmente revatible por ello.
Espero haber despertado la llama de la curiosidad y el interés en quienes no conozcan, o no hayan leído a este autor, para que se decidan a leer su obra. Dejo también abajo una maravillosa colección de libros que pueden ser usados como literatura secundaría si quieren leer antes de introducirse a Spinoza.
Bibliografía complementaria
De Spinoza
Spinoza, Baruch. Tratado de la reforma del entendimiento (Un libro bastante breve donde se presentan algunos claves de su filosofía, muy bueno como primera lectura).
Spinoza, Baruch. Ética (El libro del que hablo en el artículo, es bastante accesible por lo que puedes saltar directamente a él).
Sobre Spinoza
Nadler, Steven. Spinoza (Una biografía en gran detalle de Spinoza).
Solé, Joan. Spinoza. La filosofía al modo geométrico (De la serie “Descubrir la filosofía”).
Deleuze, Gilles. Spinoza. Filosofía practica (Otro libro sobre Spinoza escrito por uno de los filósofos más importantes del siglo XX).
Copleston, Frederik. Historia de la filosofía. Tomo 4 (Una introducción bastante extensa sobre Spinoza).
Stanford Encyclopedia of Philosophy (Está en inglés, pero tiene bastante información sobre el autor, además de una lista aún más extensa de bibliografía complementaria).
