Introducción
Muchos libros me han marcado a lo largo de mi vida, autores como Bolaño, Dazai o Mishima son algunos de ellos. Patas de Perro de Carlos Droguett es probablemente un autor y un libro que se une a esa gran lista de obras que dejaron una marca importante en mi vida. Y es que hace mucho tiempo que no tomaba un libro que me dejaba completamente inmerso en su lectura. Un libro que no fui capaz de soltar hasta haberlo terminado. Un libro que a pesar de sus cerca de 500 páginas (en la edición Universidad Diego Portales), fui capaz de leer en tan solo unos cuantos días.
Carlos Droguett fue un autor chileno que vivió entre los años 1912 y 1996, fue uno de los muchos artistas que tuvieron que partir al exilio durante la dictadura militar. Droguett escribió muchos libros sobre diversos temas, entre ellos se encuentran La Matanza del Seguro Obrero, Patas de Perro y su obra más conocida Eloy. Además de muchos cuentos que han sido recopilados en diversas antologías a lo largo del tiempo. Droguett es, probablemente, uno de los autores chilenos más importantes y más influyentes del siglo pasado, siendo conmemorado en 1970 con el premio nacional de literatura.
Patas de Perro fue publicada el año 1965 y fue nombrada por Diamela Eltit como «una de las obras más extremas o extraordinarias de la narrativa chilena del siglo XX»
La diferencia como condena
La novela trata sobre un niño llamado Bobby quien nació, como indica el título de la obra, con patas de perro. Una maldición que lo ha hecho sufrir discriminación y sufrimiento existencial, tanto en su familia, como en la escuela e incluso de manera sistemática por parte de la autoridad. Bobby ha sido marginado por su familia, con un padre borracho y una madre sumisa, obligado a madurar tempranamente con poca esperanza sobre la bondad en el mundo. La novela es un análisis profundo de la condición humana cuando esta se ve enfrentada a lo desconocido, demostrando su lado más perverso. Desde el inicio hasta el final de la obra, vemos cómo Bobby sufre de constante violencia, tanto psicológica como física, por parte de múltiples personajes. Odio y violencia que se genera sólo por el hecho de ser diferente a los demás, de haber nacido mitad perro mitad niño.
«Tu enfermedad, Bobby, (…), es que eres distinto y eso es lo que ellos no te perdonan, tienen miedo, miedo de perder su propia seguridad que le dan sus miembros conocidos, sus facciones conocidas y cercanas.»
La obra cuenta con dos antagonistas principales, El Profesor Bonilla y el Teniente de Carabineros. Uno de ellos representa la violencia ejercida en la cotidianidad , y la otra la violencia ejercida por parte de las autoridades. El profesor Bonilla es el maestro de clases de Bobby, a quien hace sufrir constantemente con humillaciones y violencia física. Pero aun así, Bobby intenta buscar su aprobación, no es capaz de ver el odio que Bonilla tiene contra él. Bobby se comporta en cierto sentido como un perro con la cola entre las piernas intentando satisfacer constantemente a su amo. Bonilla representa el lado más salvaje del hombre a la hora de enfrentarse a lo desconocido, y más aún cuando este se encuentra en estado de sumisión. El teniente de Carabineros en cambio, demuestra cómo las autoridades ejercen violencia sistemática contra los sujetos más débiles, aprovechándose de su autoridad y del sistema mismo, que permite ejercer esta violencia contra ciertos individuos.
En contraste con Bonilla y el Teniente, se encuentra el narrador sin nombre que nos cuenta la historia a través de un interminable monólogo. El narrador escribe «para olvidar, para tener algo de tranquilidad en su alma». Este personaje es una figura idílica, un ser completamente bueno que ayuda a Bobby a comprender que no todos en el mundo son malos, sino que también hay gente que se preocupa por él. Funciona también como un guía, mostrando a Bobby aquellas cosas que debe hacer e intentando que Bobby comprenda que su estado no es una maldición.
A través de estos personajes —la encarnación del mal y la del bien—, Droguett nos muestra los diferentes escenarios a los que se debe enfrentar Bobby a lo largo de su niñez, y cómo va superandolos.
Lo que no se ve a simple vista
La novela, a pesar de que no se note inmediatamente, es profundamente existencialista. Bobby está en un constante estado de sufrimiento existencial, cuestionando su rol en el mundo. Preguntando por qué es diferente a los demás, qué plan tenía Dios para él cuando decidió crearlo. El narrador intenta hacer ver a Bobby la belleza de su cualidad de niño-perro, cómo lo único de su condición no necesariamente es malo, sino que es bello. No es realmente una maldición ni una enfermedad como él cree, sino una bendición.
Todos nosotros somos de diversas maneras diferentes, y son esas mismas diferencias lo que nos separa. Tenemos diferentes naciones, diferente color de piel, diferentes estados físicos. Y es por esa razón que muchos de nosotros sufrimos discriminación, e incluso ejercemos discriminación a otros, aun sin darnos cuenta de que lo hacemos. Lastimamos a los demás por ser diferentes, sin darnos cuenta de que son esas mismas diferencias lo que nos hace especiales.
Otra característica del libro, es su animalismo —algo extraño de ver en el pensamiento del Chile de esa época—. En varias ocasiones el narrador o Bobby hablan de cómo los perros son en la mayoría de los casos maltratados, tratados como ratas en la ciudad. Se utilizan métodos para volverlos fieros y así guardar las fincas con más ferocidad. Ignorando que estos animales son también seres vivos, que aman y sufren igual que los seres humanos.
«Dios puso al perro junto al hombre para que este no fuera tan malvado.»
Bobby es también en cierta manera, la conexión entre el mundo humano y el perruno. Al no poder relacionarse con los humanos, Bobby intenta relacionarse con los perros, quienes en un principio lo rechazan, pero luego lo siguen como a uno más. Bobby lucha directamente por los derechos de estos animales, liberándolos de sus correas y su bozales, lo que le comienza a traer problemas con la autoridad. Bobby busca que los perros no sufran de la misma manera que le ha tocado sufrir a él.
Otro de los elementos interesantes de esta obra, es la prosa de Droguett. Una prosa completamente única y difícil de encontrar. Es un dejar fluir libremente el lenguaje, pasando entre diferentes personajes y formas de narración de manera rápida y sin descansos claros. Droguett escribe cada capítulo en un sólo párrafo, sin puntos apartes, haciendo que el lector sienta una frenesí comparable a la que están viviendo los personajes constantemente por sus muchas preocupaciones. Droguett constantemente repite palabras y se explaya en diálogos que duran varias páginas, donde los protagonistas rememoran su pasado y muestran su cualidad moral. Y es que en esta novela los personajes están muy bien construidos. Cada uno tiene una personalidad, una moral clara, y un rol fundamental en la novela. Nada está puesto aquí por azar.
Conclusión
Este es, en mi opinión, un libro fundamental y que muchos de nosotros necesitamos leer. Patas de perro no solamente logra su objetivo al demostrar la desconfianza, miedo y maldad del ser humano ante todo aquello que sea diferente. Sino también, logra ser una novela emotiva y fuerte, llena de momentos desgarradores demostrando la injusticia en el ser humano. A pesar de los elementos fantásticos que posee, no deja de ser una novela sumamente real, lo cual lo hace perturbador. Cualquier persona puede ser Bobby en este mundo, y eso es lo más triste.

